miércoles, 15 de noviembre de 2017

Mi día en la Héroes Cómic Con

Después de que renegase una y otra vez el volver a un salón del cómic (matizo, desplazándome) por todo lo que ello conlleva (gente disfrazada a tutiplén, puestos de merchandising y pocos cómics) he vuelto a ir a uno, pero había un motivo de peso, su increíble plantel de autores. Y es que si me ponen a Frank Miller, Bill Sienkiewicz, Arthur Adams, Paul Gulacy, Greg Rucka, etc... pues, para qué negarlo, se me hace el culo pesicola.


Antes de salir el viernes por la noche, me enteré de unos cuantos mazazos, ni Bruce Timm ni Greg Rucka pudieron ir al salón, y lo que es más jodido, para Miller solo iba a a haber 25 tickets de firma. Como muy pronto iba a llegar a las 6 y media o 7 al ifema, cosa que me parecía suficiente, pero al llegar me encontré con una cola de más de 100 personas que me hundió bastante la moral. 


Después de entrar al corre que te pillo (tirón de orejas a la organización por permitir esto) me puse en una cola en la que no indicaban una mierda. Al rato me enteré, no era la cola de Miller, sino la del resto de autores... Putadón. Al menos pude conseguir la de Sienkiewicz, medalla de plata como decía mi hermano. 


Se puede decir que me pasé el día haciendo colas, y es que iba de firma en firma, de tickets en tickets, sin embargo, gracias a una de esas colas, conocí a una pareja que tenían tickets para Miller, pero no para Sienkiewicz, así que llegamos a un acuerdo, con lo que finalmente pude conseguir firmas de ambos :)

"Firmas, he de conseguir firmas" 
(Cambiad la caja de leche por el chaquetón y la concha de tortuga por mi mochila y perfecto)

Si os digo la verdad, fue una de las cosas que más me gustó de la comic con, el compadreo que había en esto y las ganas de salir todos contentos en la medida de lo posible. Es cierto que no conseguí tantas firmas como querría o hacerme fotos con los autores (solo tengo una con Sienkiewicz y con Loulogio), pero en general iba a por la firma de Miller y la conseguí.


Eso en cuanto a mi día, por otro lado estaba la comic con en sí. Como he dicho al principio, uno de los problemas que había visto en los salones a los que había ido es que había mucho merchandising, muchas chorradas y pocos cómics, como mucho, las novedades del mes. Me esperaba eso mismo, pero en cuanto empecé a rebuscar, me encontré con bastantes más tiendas de las que esperaba con material descatalogado y con descuentos apetitosos. Tanto material que me terminó abrumando y no me pillé ni la mitad de lo que quería, aunque es cierto que iba con una mochila cargada que estaba a punto de E.X.P.L.O.T.A.R. así que normal que me contuviese un poco.

La organización por otro lado, ha dejado un poco que desear. Viendo la expectación que había por Miller, ya podrían haber hecho algo por mantener la fila en vez de ir a lo "tonto el último". Para la próxima vez es algo que deberían pulir. Por otro lado, ya podrían indicar un poco mejor donde son cada una de las actividades, ya que quería haber ido a la conferencia de "Miller y amigos" y estuve dando vueltas como un gilipollas durante un buen rato, para, cuando me enteré donde era, ver que estaba el aforo completo (no pasa nada, que el vídeo está en youtube y lo pude ver igualmente).


En resumen, a pesar de llevar casi dos días sin dormir, lo he pasado bien, he disfrutado. Es cierto que podría haber sido mejor, pero mentiría si no os dijese que iba en el bus de vuelta a casa con una sonrisa de lerdo cada vez que me acordaba de ciertas cosas. 

Puedo decir tranquilamente: ¡Ha molao!

¡Nos leemos!

martes, 31 de octubre de 2017

Polybius: La leyenda del videojuego que no existe

No lo voy a ocultar, me encantan las leyendas urbanas, es algo que siempre me hace sentir escalofríos e incomodarme, pero a la vez fascinarme y hacerme que investigue un poco más sobre el tema. Además, me encantan las historias sórdidas sobre videojuegos, así que si mezclamos el tema, mejor que mejor.

Hoy, en Halloween, quería hablar de una leyenda urbana que si bien ya la han comentado miles de personas y es una más en la cultura pop, es de mis favoritas. Hoy voy a hablar un poco de Polybius.


Para el que no lo conozca, Polybius es un juego "creado" en 1981 por la empresa Sinneslöschen (que vendría a significar en alemán, algo así como "pérdida de los sentidos"). El gameplay era del estilo del juego Tempest, un shooter con profundidad en 3D, pero su rareza no radica en su jugabilidad, sino en todo lo que rodeaba a este título.

Según decían, en unos pocos salones recreativos de Portland (en Oregón) apareció esta máquina sin apenas publicidad aparte de la marquesina principal adornada con el nombre del juego. En cuanto al juego, dicen que provocaba alucinaciones, pérdida de memoria y terrores nocturnos entre otros síntomas. No solo eso, sino que algunas personas afirmaban ver a unos "hombres vestidos de negro" alrededor de la máquina y tomando notas así como sacando información del interior de esta. Como colofón, se decía que a medida que jugabas, esta, iba dejando mensajes subliminales, apenas perceptibles para el ojo humano, lo que se llevó a la conclusión que era un experimento del gobierno.


Tal y como aparecieron estas cabinets, desaparecieron sin dejar rastro. 

No hay prueba de que ese juego existiese, no se han encontrado nada, los gameplays son interpretaciones hechas por fans de la leyenda o adaptaciones modernas (como la de 2017).

Polybius está muy presente en la cultura popular. Esta escena de Los Simpsons es solo uno de los muchos homenajes en diferentes series y juegos.

También hay que decir, que existieron casos de ataques de epilepsia en gente que estaba jugando, o incluso el fallecimiento de un chaval que estaba jugando a Berzerk. Estos casos reales no hicieron más que echar más leña al fuego.

Lo mejor de todo es que esta leyenda se originó a finales de los 90, según dicen, data de 1998, antes de que internet fuese lo que es hoy día. Lo más curioso es que han pasado casi 20 años y la leyenda sigue tan viva como al principio.


Sin más os dejo con el capítulo 155 del Angry Videogame Nerd, que trata de esta leyenda y un grandísimo documental del canal de youtube Ahoy en el que explican con todo lujo de detalles todo lo relacionado con Polybius.


Feliz Halloween

lunes, 23 de octubre de 2017

We Are X

La cosa sigue de documentales, y es que llegué a pensar en hacer una entrada con dos reseñas, pero me conozco y se que al final iba a terminar acortando lo que tenía que decir o bien me iba a salir una entrada bastante larga, así que pensé en dividirlo y creo que es lo mejor.

El documental que hoy nos ocupa es bastante más conocido que el anterior y es que "We are X" para empezar cuenta con los productores de la célebre "Searching for Sugar Man", además se está proyectando en varios sitios (excepto en España, para variar), en varios festivales, e incluso llegaron a preseleccionar para los oscars la canción que cierra el documental "La Venus" (aunque sin suerte, como ya se pudo ver). Por otro lado, el fandom le apoya mucho y es que la banda japonesa X Japan ha ido ganando más y más adeptos a lo largo de los años, en parte por su música, en parte por toda la historia y tragedia que rodea a este grupo.


El documental cuenta toda esa historia y tragedia que rodea a su líder, Yoshiki, el batería, pianista y compositor principal de la mayoría de los temas, su relación con el cantante Toshi, que abandonó el grupo allá por el 97 cuando se unió a una secta en la que le lavaron el cerebro y sobre todo las pérdidas de familiares, amigos y miembros de la banda.

"X" (antes de llamarse X Japan) en los 80

La historia de X Japan, empezó en los 80 haciendo heavy metal pasando por una variedad de estilos en los que al final se encontraba un rock más suave con toques sinfónicos. La banda, como he comentado sufrió varios baches a lo largo de su historia. Los más sonados fueron, el abandono del cantante, lo que propició que la banda se desintegrase y la muerte de uno de sus miembros más carismáticos: Hide, el guitarrista, que se suicidó en extrañas circunstancias.


A finales de los 90 X Japan estaba muerto y enterrado y Yoshiki se dedicó a otros proyectos tirando más a la música clásica. Sin embargo a finales de la década del 2000, los miembros restantes con un nuevo guitarrista, volvieron a reunirse para dar un par de giras de reunión y sacar un nuevo tema I.V. (tema principal de la 4ª parte de Saw). Desde entonces, de forma intermitente han ido sacando canciones (con cuentagotas) y han dado giras, saliendo incluso de las fronteras japonesas y yendo a Estados Unidos, Francia o Reino Unido entre otros.

Este documental, entonces, cuenta toda esa historia mientras preparan su concierto en Norteamérica.


Al igual que "Beyond the Lighted Stage", este documental cuenta con varias personalidades de la música que alaban el estilo de la banda, como Gene Simmons (este hombre está en todos lados), Wes Borland (guitarrista de Limp Bizkit) y Marilyn Manson además de Stan Lee (¡¡El puto Stan Lee!!). Y al igual que dicho documental, nos muestra una banda que vive una segunda juventud y una plenitud creativa.


Es curioso como esta banda ha ido derribando fronteras poco a poco y con el paso de los años convertirse en una banda reconocida de manera internacional. No hay duda de que sus músicos son excepcionales, sin embargo en solitario no tienen esa misma fuerza y reconocimiento, además, la barrera del idioma ha hecho mucha mella en ellos por desgracia, y sigue haciéndolo ya que el hecho de escuchar música en japones echa a mucha gente para atrás.


Aun recuerdo como di con X Japan en mis años mozos de universidad, hablando en reprografía mientras sacábamos fotocopias de apuntes varios, empezamos a hablar de música unos amigos y uno de ellos, Zillion, empezó a hablarnos de una banda japonesa que era allí más grande que bandas más consagradas internacionalmente. Mi reacción, así como la de mi otro compañero fue la de pitorrearnos, pero, azares del destino, a la semana o así, di con unos de los cds de la extinta revista de anime "Minami" e incluía una canción sobre la película del manga de las Clamp "X", el título de esta canción era solo "X" igual que el título del manga. En cuanto le di al play, me encontré con un temazo que me dejó con el culo torcido. No tenía ni idea del grupo, no tenía ni idea de si la canción se llamaba así o había sido renombrada, solo sabía que me encantó.

Al día siguiente, corrí a decirle a mi amigo Zillion el temazo que había escuchado (lo llevaba en mi mp3) y este esbozó una sonrisa en plan "te lo dije" y me soltó "este es el grupo del que te hablaba". Así que me comí mis palabrejas y mis risotadas una a una y me empezó a hablar del grupo, dejándome un par de cds que no hicieron otra cosa que volverme fan incondicional de esta gente. Desde entonces siempre sigo la trayectoria de Yoshiki y compañía sin prejuicios por el idioma ni similares.

"Blue Blood" es uno de mis discos favoritos junto con "Jelousy"

Dejando atrás este inciso y concluyendo, We Are X es un documental que no solo gustará a fans, sino a los fans de documentales musicales. Está todo bien hilado y contado para que ningún espectador sea o no, incondicional de la banda, se quede insatisfecho. 

Por último es curioso como estos dos últimos largometrajes que he comentado se contraponen tanto, en uno tenemos una banda en el ocaso de su trayectoria mientras que tenemos a esta otra que ha vuelto a resurgir ganando nuevos adeptos. Como mínimo, es curioso.

¡Nos leemos!

viernes, 20 de octubre de 2017

Rush: Time Stand Still

Ya ha empezado en algunos puntos de la península a llegar el frío (o al menos se está quitando un poco este calor sofocante que hemos tenido) ya mismo empezará esa época de peli y mantita y para cuando llegue, tengo un par de documentales que me gustaría comentaros.

Personalmente, me encantan los documentales basados en grupos musicales, siempre hay un montón de historias sórdidas, algunas más que otras, y hechos que te cautivan y hacen que pases un rato muy entretenido. Por otra parte, no todo tipo de documental es entretenido, hace unos meses me vi uno de David Bowie que me pareció un truño impresionante, y es que era el típico documental de cabezas flotantes contando historias sin contrastar y lo que es aun peor, sin la música de David Bowie. Penoso.

Un buen documental, para mí, es aquel que sigue a la banda, o si no lo sigue, que sean ellos los que tienen algo que decir, que la música esté presente y sea inmersivo.

Hace unos años ya comenté el documental Beyond the Lighted Stage, de Rush, uno de mis grupos de rock favoritos, pues hoy quiero comentar su segundo documental "Time Stand Still".


Al principio cuando me enteré de la existencia de este documental tuve sentimientos encontrados, por un lado es otro documental de Rush, por lo que me parecía interesante, pero por otro, ¿por qué hacer otro documental tan pronto? ¿qué más había que agregar que no se hubiese comentado?

Con esta última pregunta en mente y leyendo algunos comentarios sobre que si era un documental enfocado a fans y en el que estos tienen un gran peso, me daba un poco mala espina. No quería un documental de hora y pico en el que se viese a la gente diciendo lo guay que es Rush. Además, aunque parezca una tontería, el blu ray no tiene subtítulos de ningún tipo (me mola verlo en VO con subs en inglés) y me da rabia cuando me pierdo algo (que vale, puedo entender un 95%, pero es ese 5% el que me mosquea haberme perdido, y es que no todo el mundo habla igual, y alguna gente habla con una papa en la boca...)


Sin embargo, hace poco me animé y me puse a verlo. Realmente la premisa era un poco diferente a lo que había leído: era un documental sobre la última gira de Rush, esa que dicen que pone punto y final a la banda dada la decisión de Neil Peart de dejar el grupo, por lo que al empezar los primeros minutos, mi percepción cambió completamente a estar super atento.

Es curioso como el tono general de este largo contrasta sobremanera con "Beyond the Lighted Stage". En ese, se narraba como el grupo había pasado malos momentos y los había ido dejando atrás uno a uno, sobreponiendose a ellos y mostrando unas ganas de seguir creando. En Time Stand Still, por el contrario, se ve al trío Canadiense un poco apático, no queriendo creer que esto se acababa.


Siempre se ha dicho que a pesar de que son buenos amigos, Neil Peart (batería), llevaba una vida un poco apartada de Geddy Lee y Alex Lifeson (Voces, bajo y guitarra respectivamente), sin embargo, desde su reaparición allá por 2002, se les había visto a los 3 juntos en entrevistas, y actos como su entrada (al fin) en el Rock and Roll Hall of Fame.


Sin embargo, este aura de buen rollo se deja de ver un poco en Time Stand Still, ya que sobretodo Lee, se ve triste por tener que dejar todo lo que ama por la decisión de Neil Peart de dejar los escenarios; en contraste se ve a Peart muy aliviado por dejar las giras, ya que tiene dolencias por todas partes y lo que necesita es reposo. Realmente ambas posturas son comprensibles.


Por otro lado, tanto Lee como Lifeson tienen muy claro que sin su batería y letrista, no hay Rush, algo muy loable ya que hoy día en algunos grupos se cambia de miembros como quien intercambia cromos de fútbol. Se dice que ellos dos podrían estar empezando un nuevo proyecto juntos, pero sea lo que sea, no es Rush.

Además no son ellos los únicos afectados por la disolución del grupo, todo el equipo técnico y los fans se ven afectados por la probable marcha de los escenarios de uno de los grupos más grandes de la historia. Algunas historias llegan más que otras, claro está, pero siempre me ha gustado cuanta variedad de personas somos fans de Rush y como se meten entre ellos siempre de buen rollo; como la fundadora de la RushCon que decía que el objetivo de esta convención era "reunir a fans de Rush con otros, que socialicen y... que tengan una excusa para salir del sótano de sus padres" (Buenísimo XD).


Tengo que admitir que al final del documental, cuando terminan su último concierto, derramé alguna lágrima, en parte, por ver que uno de mis grupos favoritos no va a volver a tocar, en parte por ver las reacciones de los fans que también me sobrecogieron, y en parte porque no voy a poder verlos nunca en directo seguramente (y mira que he tenido oportunidades).

Un último apunte que quiero comentar es que este documental está narrado por Paul Rudd (muchos lo conoceréis por interpretar a Mike Hannigan, el novio de Phoebe en Friends o Scott Lang en Ant-Man)


Realmente "Time Stand Still" ha sabido cerrarme la boca de un plomazo. De un documental que pensaba que podría ser prescindible, a uno que considero indispensable para todo fan de este trío canadiense. No está hecho para iniciarte como fan, sino para darte las gracias por serlo ya. Y yo personalmente les doy las gracias a ellos por su música.


¡Nos leemos!

lunes, 18 de septiembre de 2017

Un Comic Por Semana 25: Ranxerox


Los 90 fue en España una época muy mala para ser lector de tebeos: No es solo que todas las promesas de los 80 fueron incumplidas, y que, lejos de morir, el género de superhéroes renació con obras de mediocridad atroz; sino que la inmensa mayoría de las obras de gran calidad que se seguían publicando en USA (como el fenomenal “Tyrant” de Stephen Bissette), han quedado para siempre inéditas en España.  Puesto que era poco menos que misión imposible saber qué series se editaban en Estados Unidos que valiera la pena seguir, la alternativa era o dejar de comprar tebeos, o mirar al pasado más reciente en la historia editorial española. Esto es lo que hice, y la primera de dichas obras fue toda una revelación, uno de mis diez tebeos favoritos de todos los tiempos y la que personalmente considero la mejor obra del underground europeo (y si me apuran, mundial): RanXerox, de Stefano Tamburini y Tanino Liberatore. Absolutamente imprescindible.

jueves, 31 de agosto de 2017

Lecturas de una tarde poco veraniega

Hay veces que el día está nublado, con pequeñas lloviznas y lo que apetece es sentarse en el sofá coger una mantita y un buen cómic y devorarlo con el sonido de la lluvia de fondo... que algo así pase el 30 de Agosto, pues no es tan normal, pero (quitando la parte de la manta) hoy ha sido más o menos así. Y es que el día se presentaba otoñal a más no poder, estación, dicha sea de paso, que me encanta a la vez que deprime. Con este ambiente me he despertado de mi medio siesta y aprovechando que aun estoy de "vacaciones" he agarrado el primer cómic que tenía en mi pila de pendientes por leer y sin bajarme de la cama me lo he ventilado de principio a fin.

Este ambiente invita a no salir de casa.

Lo que me he leído en cuestión eran los dos tomos de la saga VvX (o lo que es lo mismo, los Vengadores Vs X-Men). El último evento que me faltaba por tener de esta era iniciada por Michael Bendis en Vengadores Desunidos y que seguramente marca mi punto final de esta era moderna de Marvel, ya que ni Marvel now, ni Civil War II ni las Secret Wars III me interesan lo más mínimo en un principio (aunque todo puede cambiar, claro). 


Si hablamos de la saga, en cuanto me la leí hace algunos años, me pareció una cagada impresionante, un Marvel Vs Capcom pero en tebeo, sin ir a ningún lado concreto. Hoy, habiéndome ya leído los eventos que iban ocurriendo previamente por orden y habiéndome leído cosas como la Saga del Mesías de X-Men, ya cobraba un poco más de sentido y lo he disfrutado a un nivel diferente.


De hecho me he encontrado un evento la mar de entretenido, la premisa me sigue pareciendo una tontería muy grande: Fénix vuelve a la tierra por enésima vez, pero esta vez viene para poseer el cuerpo de la Mesías mutante: Hope. Esto no le hace gracia ninguna a los Vengadores que quieren "protegerla" manteniéndola en cautividad, cosa que no hace la más mínima gracia a Cíclope, líder de los X-Men, que ya bastante mermados están, para que les quiten a su última esperanza para que vuelvan a haber mutantes. En resumen, se lían a darse de tortas a la primera de cambio (y sigo pensando que el impulsor de esta "guerra" no es otro que el propio Capitán América por tozudo, pero por otro lado no puedo evitar entender ambas mentalidades).


Hasta ahí bien, es un típico evento de repartirse amor entre Vengadores y X-Men sin ton ni son, sin más, pero entretenido. La cosa cambia cuando finalmente Fénix llega a la tierra, ahí es cuando empieza lo bueno de verdad. 


No he parado hasta que me he terminado de leer los dos tomos y al terminar estaba entre extasiado y decepcionado porque no tenía más números de X-Men que echarme a la boca; así que agarré el siguiente tomo de la pila de pendientes y llegué al 3er tomo de Los Nuevos Mutantes, en mi cabeza pensé "Bueno, un capítulo y lo dejo", iluso de mí, he terminado ventilándome el tomo entero. Cuando me di cuenta eran ya casi las 11 de la noche y lo único que había hecho era leer y leer. Lo peor es que sigo con ganas, así que como me de, me termino Criminal de Brubaker o uno de los tochos de Spiderman (La Identidad del Duende) que tengo al lado. Pero por hoy creo que voy a parar; mañana será otro día, aunque es cierto que dentro de poco no tendré tanto tiempo para pasármelo leyendo y volveré al típico "un capítulo antes de dormir".


En fin, que me gustan los días así, aunque creo que las lluvias han cesado por ahora, lástima.

¡Nos leemos!

lunes, 7 de agosto de 2017

Discos Inolvidables 3: Half Machine Lips Moves, De Chrome


¿POR QUÉ? Porque con este disco de 1979 a todo volumen turbarás, perturbarás e incluso masturbarás a tus vecinos

EL TEMAZO: Ah, pero… ¿Esto está dividido por canciones? Yo solamente detecto un volcán en erupción sin fin de chirridos electrónicos, alaridos y gruñidos sintetizados.

El Oyente Furioso