Había una época en la que no había internet como lo tenemos hoy día, la información escaseaba y si querías estar al día sobre todo si hablamos de manga y anime, era a través de los fanzines.
Durante mi adolescencia, he tirado de fanzines y especiales para saber más de mis mangas favoritos y ya, si hablamos de Dragon Ball, apaga y vámonos.
Este fue el primer fanzine dedicado a Dragon Ball que me compré en mi tierna infancia/adolescencia. Lo devoré como si no hubiese un mañana.
Esta tendencia, ha ido cambiando a lo largo de los años, hoy día siguen saliendo libros y libros de la saga, pero con la diferencia que siento que la gran mayoría tienen poco o nada que aportarme. No es el caso de las enciclopedias oficiales (o compendios) que ha editado Planeta o las guías que editaron como complemento a la edición Kanzenban. Estas cosillas oficiales, sí que las sigo consumiendo, pero los que son libros escritos por el aficionado medio, ya no. Hay kilos y kilos de especiales sobre la obra de Toriyama y, realmente, pocos de ellos consiguen captar mi atención; no porque piense que estén mal hechos ni nada por el estilo, no dudo que el trabajo de estos escritores sea más que óptimo, sino por lo que he mencionado más arriba, poco o nada tienen que aportarme.
Ya había ganas de completar estos compendios. Lástima los destrozos que han hecho con algunas cosas (¿¿¡¡Qué coño es eso de Vegerot!!??)
Ahí es donde entra el tomo que nos ocupa: Dai Budokai. Este es un tomo que se encarga de hacer un repaso a todos los videojuegos basados en Dragon Ball, o en los que algún personaje de la serie haga aparición.
El libro abarca desde los juegos de 8 bits hasta los más modernos de hoy día, pasando por consolas, móviles e incluso recreativas.
Esto es por lo que el libro me ha sorprendido gratamente y me está encantando (aun no lo he terminado, pero me quedan pocos juegos, ya que voy saltando a los análisis que más me interesan). sus autores: Daniel Quesada y Antonio Sánchez-Migallón han hecho un gran trabajo, dado que no es tarea fácil hablar de todos y cada uno de los juegos habidos y por haber de la saga. Sobre todo de los más desconocidos y más exclusivos.
El concepto es interesante, porque se centra en algo que, al menos en España, solo se habían encontrado unas cuantas referencias (la mayoría breves) en algún que otro libro. De hecho, muchos de los juegos que se mencionaban (al menos hasta 1995) los conocí por eso, por alguna sección dentro de algún libro dedicado a Dragon Ball, pero mencionados, pocas veces analizados al detalle. Esa, sin duda, es la gran baza de este libro, el presentar algo que no se ha trillado demasiado.
Me encanta que además, adjunten trozos de los mismos artículos que ya le dedicaron en Hobby Consolas. Lo único malo, ya que ocuparía mucho espacio, es que no han podido adjuntar los mismos y el fragmento que colocan apenas se puede leer (lástima, porque hubiese sido un extra muy suculento).
En resumen, Dai Budokai es una delicia para los fans de Dragon Ball que, como yo, no están tan puestos en videojuegos de la franquicia, te da una pequeña oportunidad de sumergirte y descubrir o redescubrir desde otro punto de vista, joyas del pasado o incluso del presente (que aun no he jugado al FighterZ).
Ojalá que siga esta tendencia y viésemos en un futuro no muy lejano, un libro dedicado al merchandising de Dragon Ball, al menos el que vimos en España (en plan cromos, esos muñecos de ABToys, tazos y demás barbaridades de los 90). Ese material, detallado como los juegos en este libro, da para un par de volúmenes mínimo. Conmigo contarían seguro.
Me encantaría un libro que detallase todo este merchandising cutre pero ultracarismático que nos llegó en esa época.
Tras un tiempecito de espera, ayer ya pude ver el nuevo largometraje de Dragon Ball, esperado por muchos ya que volvía a la franquicia uno de los personajes más queridos de las películas de Dragon Ball, Broly; y esta vez encima, viene para ser un personaje canon, es decir, que ahora SÍ formaría parte de la historia oficial y no sólo de las películas (que bien es sabido, que todos los hechos de las películas no son oficiales, al menos hasta Batle of Gods).
A PARTIR DE AQUÍ VA A HABER ALGÚN QUE OTRO SPOILER
La marca "Super" en Dragon Ball no me ha causado alegrías, precisamente. Es más, aunque al principio estaba esceptico, lo que iban mostrando de la película tenía muy buena pinta, la verdad. Los diseños que iban mostrando, parecían sacados del manga, con un toque muy noventero y la animación no se veía nada mal. Además, los cambios en el diseño de Broly, no eran nada del otro jueves, lo que sí me echaba para atrás eran dos cosas: la nueva historia de Broly (ya me empezaba a oler mal) y el ver de nuevo a Freezer tocando la huevada... en serio, quieren ahora convertir a Freezer en otro Poochie? No menos importante, anunciaban oooooooooooooooootra vuelta de tuerca del genocidio Saiyan con oooooooooooooootra vuelta de tuerca sobre el como se fue Goku a la tierra.
Esta imagen bien podría ser de Dragon Ball Z, pero no, es de la peli, con lo cual con cosas como esta estaba encantado.
En fin, pensaba que eran cosas que podrían pasar un poco desapercibido y más cuando los mismos putos lumbreras de Bandai se encargaron de hacer un gran GRAN spoiler a todo el fandom: El regreso de Gogeta (la fusión de Goku y Vegeta).
Maravillosa idea del imbécil que pensó que estaba bien poner esta imagen de portada de un vídeo.
O sea, que estábamos ante un largo que mezclaba dos de las películas más grandes de la franquicia: Broly vs Gogeta... tío, se me hacía la boca agua, no lo voy a negar.
Sin más, me metí en el cine, en una de las escasas sesiones para ver la peli, teniendo en el asiento de atrás a un niño que, si bien habría que verme en su lugar con esa edad, no paró de hablar en la hora y 40 minutos que dura el film.
Empezó la peli con la invasión de Freezer al planeta Vegeta y el origen de Broly, que no era muy diferente al original: No querían que Broly hiciera sombra a Vegeta y se libran de él mandándolo a un planeta remoto para que muera. Bueno, lo compro, sin embargo, me parece más crudo el original en el que intentaron cometer un infanticidio, asesinando a padre y a hijo, pero esto es "super", hay que edulcorarlo.
A todo esto, ¿me decís qué cojones hacen los saiyans con pistolitas? ¡¡amosvenga!!
Tras ese maravilloso opening que me sacó una carcajada en mitad del cine (con ese rótulo que parece que esté en times new roman), empieza la peli de verdad.
Bulma y Freezer van tras las bolas de dragón por diversos motivos: el de Bulma, rejuvenecer 5 años, el de Freezer... crecer 5 centímetros... Inmediatamente, eso nos recuerda al general Red de la Red Ribbon, verdad? con la diferencia de que al escuchar semejante gilipollez, su subalterno el general Black, le metió un tiro entre ceja y ceja. Alguien del ejercito de Freezer debería haber hecho en ese momento lo mismo... o con el guionista de la película (sea Toriyama o el negro que haya escrito esta mierda por él).
Lo épico que era el especial de TV y lo insulso que es este nuevo origen.
Tras esa absoluta ridiculez, se nos presentan a los nuevos secundarios que encuentran a Broly y su padre Paragus en aquel planeta inhóspito. Los secundarios, una chica y un viejuno. La chica, que dicho sea de paso, tiene pinta de ser el "interés amoroso" de Broly (me he adelantado a acontecimientos, pero es que... tiene telita la peli de marras).
Broly es llevado ante Freezer que lo quiere en su ejercito y allí se nos presenta un Broly, salvaje... pero no salvaje de despiadado... no, una especie de Tarzán simplón que no sabe ni lo que es el agua y que quiere a su Papá y su amiguito el monstruo (las pieles que lleva, son la oreja del mismo, que Paragus se la arrebató porque distraía al niño). Ya empezaba a revolverme en el asiento más de lo normal.
Finalmente, empieza lo que queríamos, las hostias como panes bimbos. Empieza la acción, con buenas dosis de animación, pero algo falla. Parecía una lucha carente de peligro, como un Torneo de Artes Marciales pero en malo, ya que los torneos, solían ser épicos. Un tipo de lucha que no se explicarla, pero que se ve muy palpable en Dragon Ball Super, es decir, ni una gota de sangre, y todo muy light.
La guinda a esto la pone Goku con su rebuzno "se ve que eres buena persona" ¿¡¡¡Pero qué coño!!!?
Vamos a ir un poco al pasado, cuando las pelis de Broly. Broly era un demonio. Era lo que le daba ese carisma, un personaje que al perder el control, lo perdía del todo y se volvía completamente malvado, sin razón alguna y estaba obsesionado con Kakarot (Goku) por joderle los tímpanos con tanto lloriqueo (no literalmente, pero algo se fastidió en su cerebro por culpa de Goku).
Volvamos a la peli. Al ver Freezer que Broly va perdiendo, se acuerda de que con ataques de cólera, un Saiyan puede superar sus limites y dicho esto mata a Paragus de la manera más anticlimática de todos los tiempos, no contento, se pone en plan "acusica" diciendo "han matado tu padre". En ese momento Broly se vuelve loco y saca todo su poder, empieza a atacar a todo y a todos (incluyendo a Freezer, se la pela).
Al ver que la cosa se salía de madre, Goku urde un plan, usar el Shunkanido para teletransportarse junto a Vegeta y enseñarle la Fusión. Tras dos intentos fallidos (vaaaaaaaya, qué sorpresa eh?), aparece Gogeta, que vuelve al campo de batalla y empieza a darse caricias con Broly. La batalla se inclina a favor de la fusión y cuando están a punto de darle el golpe de gracia, el interés amoroso de Broly, invoca al Dragón y le pide teletransportar a Broly de nuevo a su planeta inhóspito, salvándole la vida y teniendo ahí al personaje por si en alguna saga se tercia que vuelva a salir.
Al final, Freezer se retira como quien coge el bus para volverse al pueblo, la chica y el viejo que han ayudado a Broly van en su búsqueda para vivir con él (viejales, deja a la parejita, que tres son multitud) y en la escena final Goku se teletransporta al planeta para llevarles víveres y demás cosas en cápsulas Hoi Poi. Goku y Broly tan amigos y el primero termina presentándose como "Goku o Kakarot" en un cierto guiño a la palabra favorita del Broly original.
Sinceramente, esperaba que la película no superase mis expectativas, pero es que ha sido peor.
Desglosándola por partes, por un lado la música carece de fuerza y el tema principal parece de un anime para chicas más que ser algo de Dragon Ball. Los personajes secundarios son ciertamente vomitivos y lo único que aportan es ese toque infantil para que la chavalada se ría un poco y saquen sus fanfics.
Broly, ¿qué voy a decir de Broly? Es un personaje que no es así. Es uno de los villanos más míticos por eso mismo, por ser un villano. Este sujeto, no ha dado la sensación de ser un enemigo en ningún momento. Esto es una dinámica que empezó con el especial de "Goku y sus amigos vuelven" (Doragon Bōru: Ossu! Kaette Kita Son Gokū to Nakama-tachi!!) que, desde entonces se ha ido repitiendo durante las películas y en todo Dragon Ball Super, ¿dónde están los villanos?
En el manga original teníamos a Freezer, Cell, Buu, personajes que tenían que ser destruidos de la faz de la tierra. E incluso, aunque no sean canon, los personajes de las pelis, Cooler, Janemba, Broly... No son personajes que busquen una redención para convertirse en héroes. No hay héroes si no hay villanos y ciertamente en super, no los hay. Solo han salido "Freezer" y Black. El primero un intento de reciclado que no va a ninguna parte, el segundo, el enemigo menos carismático de todo el universo Dragon Ball.
No entiendo la diferencia que hay entre el nuevo Gogeta y este, que parece mucho más maduro y fuerte. No entiendo la razón de cambiar un personaje tan bien diseñado.
No se si esta dinámica es debida a los estándares que hay hoy día en los mangas actuales o qué. Pero es que Dragon Ball no es One Piece, ni Naruto, ni la serie del momento que sea ahora. Dragon Ball es Dragon Ball y no están dejando a esta serie que sea como debe ser.
Antes de finalizar, os diré que me fastidia, realmente me fastidia tener que hacer este tipo de crítica. Creedme que quería que me gustase, estaba abierto a muchas cosas, pero salí del cine sin saber qué pensar. Las caras de la gente parecían de satisfacción, sin embargo, salí tan aturdido que no sabía ni por dónde salir del recinto (verídico XD).
Lo peor de todo esto, es que, por este maldito coleccionismo, terminaré pasando por caja seguramente para una de esas ediciones coleccionistas tan baratas de Selecta Visión.
Ya me he resignado que esto no va a volver a ser lo que era jamás, pero siempre me quedará la serie original y hagan lo que hagan, guionice quien lo guionice, eso no me lo van quitar.
Tras un tiempo sin leer nada nuevo de esta serie emblemática al salir ya escaldado de leer lo mismo de siempre una y otra vez (pero esta vez casi peor), dejé la serie tras los hechos de "Captain Tsubasa En La Liga" que me dejó cansado y decepcionado al ver que la serie iba "involucionando" a pasos agigantados.
Sin embargo, gracias a la aparición del juego de Smartphone "Captain Tsubasa Dream Team" me volví a enganchar a esta serie y si a esto le uníamos que se anunció una nueva serie animada (que actualmente lleva ya unos cuantos episodios) pues apaga y vámonos.
Así casi sin quererlo, volví a meterme un poco en el mundillo de la serie, a ver qué tal iba la cosa, y la cosa prometía, por fin había terminado el tedioso arco de la Liga Española y había empezado el de los Juegos Olímpicos. Volvían los enfrentamientos de selecciones que tanto me gustaban y que tanto echaba de menos, ya que desde World Youth, no habíamos visto una ronda final, y hablamos de una serie de mediados de los 90. Así que me descargué lo que había (a día de hoy hay hasta el tomo 10, aproximadamente) y empecé a leer, ya que la premisa me llamaba la atención y había visto cosas tan prometedoras como un partido entre la Alemania de Schenider y Brasil de Santana, Naturezza y Rivaul (odio los nombres semireales, me recuerdan al PRO de finales de los 90).
Esto pintaba muy guay
ADVERTENCIA ANTES DE EMPEZAR, VA A HABER SPOILERS.
Total, que empecé a leerme y aun quedaban los últimos coletazos de una liga que no acababa nuuuuuuuuuuuuuuuuuuuncaaaaaaaaa. Una temporada de Liga que empezó en el año 2000 o así y ha acabado 17 años después. Tócate los huevos.
Claro que sí, dile a toda la afición culé dónde vives. A tu mujer embarazada le tiene que hacer una gracia...
Tras eso, empiezan los partidos preparatorios contra México en el que el entrenador Kira vuelve a probar eso de que Wakashimazu (Ed Warner pa quien no sepa los nombres japos) juegue de delantero. Cosa que no me gusta en absoluto (¿es que el autor no vio nunca a Molina, el portero de España hace años, jugar de extremo?).
Tanto alcohol te ha quemado las neuronas.
Después de esa prueba intrascendente, empiezan los juegos (al fiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiin) Y empieza con un partidazo, Japón vs Holanda... o al menos a priori, ya que el partido me parece de lo menos épico que hay en el mundo con unas técnicas que ya no rallan lo absurdo, directamente me parecen una gilipollez y, como he pensado más de una vez, creo que alguien le debería dar a Yoichi Takahashi un manual con las normas de un partido de fútbol, eso y ver un partido de verdad, que cada vez me queda más claro, que eso de ver partidos, lo hace poco, la verdad (los resúmenes del Marca no cuentan Sr Takahashi).
Y mira que tenía ganas de ver a Cruyfford en acción, que ya nos quedamos con las ganas en aquel World Youth, pero es que es un personaje totalmente chungo y lo único que hace es, aparte de jugar solo, llorar la muerte de su hermano, fallecido en un accidente de coche (de nuevo, Sr Takahashi, hay más maneras de morir que en un accidente, ¿eh? Que trauma con los coches...).
¿Os acordáis de ese tomo de Hollanda Youth? Se presentaba un equipo más o menos sólido con montones de jugadores a tener en cuenta, pues bien, ni uno, aquí ni uno hace nada y el ver a un portero de esa selección gritando, "me pongo para que me de en algún lado" me tocó la huevada.
Pero vamos, la cosa no hace más que mejorar, tras ese partido empieza la "revancha" de Argentina de nuevo contra Japón, que no se veían las caras desde el campeonato sub 16. y el partido es... un calco que su anterior enfrentamiento. Muchos goles, todos marcados por Díaz, que hasta mete un gol con la mano a lo Maradona. (Sr. Takahashi, ya existe el VAR ¡¡joder!!).
Total, que tras dos partidos que me hicieron que quisiera coger mi tablet y reventarla contra el suelo (y tras el intrascendente tercer enfrentamiento del grupo de Japón contra Nigeria) llega el partido de Brasil contra Alemania (no, no se repitió el 7-0 del mundial, pero hubiese molado) y ese es el único partido que he visto realmente emocionante, también es que muchos de los jugadores de ambos equipos son mucho más carismáticos que cualquier personaje nuevo, además, le tengo un especial cariño a la Alemania de Schneider, Kaltz, Muller y cia (esos eran personajes buenos y no el cambiar el nombre de un jugador profesional levemente y hacerle hasta un calco físicamente...o bueno, es un decir, porque ver a la Bruja Verón y Simeone con este estilo de dibujo me ha sacado más de una carcajada).
Tras ese partido, la cosa continúa con las eliminatorias de cuartos de final. España da la vuelta a un marcador adverso y termina goleando a México gracias a Michael, el jugador-cura que regatea con los pies encima del balón (XD). Se ve que este es el próximo rival a batir, pero puestos a coger un rival español, ¿no podrían haber cogido a uno con un background algo menos ridículo?
El último partido por el momento es el enfrentamiento entre Japón y Alemania, otros rivales que no se enfrentan desde la final del campeonato sub 16 y bueno, me está dejando sentimientos encontrados, por una parte me está gustando que hasta el momento haya pocos goles (solo uno) pero es que no me transmite demasiada epicidad, de hecho estoy deseando que acaben ya con este para pasar al siguiente. Y la nueva técnica de Tsubasa y Misaki me ha dejado con cara de "Meh" mucho rizar el rizo cuando preferiría menos técnicas y más fútbol.
Y hasta aquí he llegado a leer, hay capítulos nuevos, pero me da pereza leerlos de uno en uno, así que estoy esperando que se acumulen unos cuantos. Hay muchos más aspectos negativos que positivos, voy a intentar desglosarlos.
LOS PERSONAJES
Los clásicos siguen básicamente igual, es más poco o nada han evolucionado, por parte de Japón Tsubasa ya ha demostrado que es el mayor expoliador de técnicas futboleras, ya sin practicar, lo que ve lo imita. Muy original el caballero.
Teniendo a personajes repartidos por el mundo, han decidido prescindir de personajes como Akai para meter a otros dos, que, para mi gusto, pasan sin pena ni gloria (vamos, lo que le pasó a Akai). El rollo de meter de delantero a Wakashimazu me parece un mojón de época, eso es para que los fans no chillen con el enfrentamiento contra Wakabayashi por ser el portero de la selección, sin embargo, ha perdido esa parte de drama y chicha que le daba esa competición y rivalidad, mucho más que esta salida fácil.
En cuanto a los nuevos, no les veo con nada de carisma, sobretodo si contamos que la gran mayoría de personajes nuevos son personajes "reales" con nombre cambiado (Zedane, Rivaul, RobeCaro, Calliusas... todos de rabiosa actualidad). Eso no es lo más sangrante, lo más sangrante es la actitud que le han dado. Si no se va a parecer a su homónimo, pues cambiale el nombre, el aspecto y otras cosas. Todos sabemos que Díaz es Maradona, pero ni su aspecto físico ni su nombre se parecen (y ya ni hablemos de eso de saber perder) ¿Tanto costaba hacer algo así? Ya me tocó la moral ver a Del Bosque como un tío que perdía los nervios y no sabía controlar el partido en la serie de "En La Liga" o, en esta, ver a Edgar Davids dorándole la píldora y aceptando órdenes de un niñato como Cruyfford (en la vida real, un jugador profesional no sería tan condescendiente).
¿Velaskeh soi guapa?
¿FUTBOL?
Sí, lo pongo con interrogante porque fútbol como tal he visto poco, he visto una serie de páginas con piruetas muy bonitas, pero poco más. Más de uno pensaréis "pero si esto ha sido siempre así" Sí y no. Es cierto que esta serie ha sido siempre irreal, con técnicas voladoras muy bastas, pero es que desde hace años la serie había dejado de ser shonen para publicarse en una revista seinen, es decir, más adulta.
Al principio esto se dejaba ver ya que el comienzo de Road to 2002 supuso un antes y un después para muchos jugadores, Tsubasa se vio relegado al Barça B por su cabezonería de querer competir contra Rivaul por el puesto de mediapunta, Hyuga no era válido para la serie A del Calcio italiano y lo relegaron a la Reggina en la serie C y Wakabayashi por hacerse el chulo y salir a rematar en una jugada, le plantaron un gol desde casi el centro del campo, lo que hizo perder la confianza del entrenador, mientras que Schenider le ronda como una mosca cojonera para que fiche por el Bayern Munich (otra cosa que no me mola, los equipos reales, hubiesen sido mejor inventados).
Que grima da este careto. Antes Takeshi no tenía cara de meterse una mezcla de speed y crack antes de los partidos.
Lo dicho, ese comienzo era bestial e interesante, pero eso poco a poco se ha ido simplificando a un ballet absurdo y a tiros especiales que serían propios de un shonen, con lo cual se nota la escasa capacidad del autor por hacer algo interesante de verdad. Otra cosa es lo comentado, las reglas se las pasa por el arco del triunfo: dónde va un jugador no federado y que no ha jugado en todo el año ni entrenado ni nada y que debute en el último partido de liga, porque sí. Ah y lo seleccionan para los juegos Olímpicos, di que sí, esa es una lista bien hecha.
Lo último en este aspecto es el papel de los entrenadores, están... porque tiene que haber alguien, vamos. Pero ni decisión ni táctica ni nada, a dejarlos libres como chiquillos correteando por el campo. Ya pasará algo, o si hay que cambiar de táctica, ya te lo dirán los jugadores, que tú no cuentas. Sigh, echo de menos al entrenador Kira cuando era un borrachuzo.
EL DIBUJO
Lo he dicho miles de veces, el dibujo de este hombre ha ido involucionando, al igual que le ha pasado a otro de esos autores clásicos como Masaomi Kurumada (de Saint Seiya) el dibujo se queda anticuado, sin embargo es que no solo se queda anticuado en este caso, sino que todos los personajes tienen el mismo tipo de cara, las diferencias cada vez son menores y, lo comentado antes, ver jugadores reales con "carita de tsubasa" me parece muy chungo.
Clavaos
En resumen, que podría estar despotricando aquí todo el día. Me da rabia escribir una reseña puteando tanto una serie que siempre me ha gustado, pero es que no podía dejar de expresar mi malestar al ver como va degenerando cada vez más. A ver si termina esta serie, y hace una con la copa del mundo que le de el mundial de una vez, poniendo punto y final. Algo que es muy necesario para esta serie.
Cada vez menos colecciono cómics por series y sí por autores, esto es, en una serie de súper héroes interminables como Spiderman o Batman, por ejemplo, si me interesa una etapa en concreto de un artista, es la que pillo, dejando el resto un poco a su suerte, ya sea porque no me interesa o no me dice nada (lo cual es lo mismo). En tomos autoconclusivos o series no eternas, suelo hacer lo mismo, cada día me arriesgo menos, aunque a veces hago excepciones. Siempre suelo ceñirme o al guionista tal o al dibujante cual, sin embargo, un buen equipo creativo puede hacer las delicias de un lector, ya que el dibujante es un fiuel reflejo de su guionista y viceversa, cuando hay feeling, se nota, dotando a la obra en cuestión de una dimensión diferente, que la hace más especial. Estos son diez de mis equipos ceativos que más me gustan, seguro que me olvido de alguno y nótese que la mayoría suele ser guionista y dibujante, aunque quizás haga alguna excepción.
Ed Brubaker y Sean Phillips
Una de las razones por las que he hecho esta entrada ha sido en parte por estos dos monstruos. Cada obra nueva que me leo, consigue cautivarme hasta límites insospechados. Los descubrí con Sleeper y, aunque en principio el dibujo de Phillips no me llamaba mucho, consiguió engancharme y enamorarme cuando leí Fatale (una de mis favoritas). Ahora estoy deseando que empiece a publicarse Kill or Be Killed (que según leí, era en Octubre o por ahí) ya que, con todas las de la ley, sus obras se han convertido en un "must have" en mi superpoblada estantería.
Kazuo Koike y Goseki Kojima
Lo dicho arriba podéis aplicarlo a estos dos genios del manga. La de años que nos tiramos el Lector Furioso y yo para que editasen El Lobo Solitario y su Cachorro, para darnos cuenta que el resto de su bibliografía es excelente también, obras como Asa el Ejecutor, Hanzo, El Camino del Asesino o Kei, Crónica de una Juventud (que aun no he terminado de leer, pero como no la mencione, El Lector Furioso me da un capón...) son mangas brutalmente sobrecogedores y recomendables te guste el manga o no. Pocos autores de manga ponen de acuerdo a un público que no sea fan de los cómics nipones, pero ellos lo consiguen. Esperemos que ECC no se raje en su línea autoral y terminen de completar lo que nos queda.
Jodorowsky y Moebius
¡Para olvidarme de estos dos! Es curioso, que he leído más obras de Moebius que de estos dos juntos, sin embargo, cuando me leí El Incal, algo se rompió en mi cabeza y con la saga de El Corazón Coronado algo se me rompió... a secas. Es cierto que para mí, la excelencia del Incal, no la han alcanzado en otras obras suyas, pero leerte algo de ambos es cuanto menos, divertido.
Mike Baron y Steve Rude
Que Nexus sea una de mis space opera favoritas es gracias a estos dos bestias, cuando falta alguno, la serie cojea y cuando están ambos es cuando pega ese acelerón de calidad. He de admitir, que me he quedado un poco atrás en Nexus, en parte, por culpa de la cancelación de los archivos y, aunque puedo tirar de los omnibus de Dark Horse, la pereza de tragarme algunos números sin Steve ("The Dude") Rude hace que aun no me haya embarcado en la traca final de la serie original. Sin embargo, todo lo que se edita de estos dos, está en mi estantería.
Sam Kieth y William Messner-Loebs
Vale, su obra no es muy prolífica, pero me encanta como se complementan estos dos autores, me hace pensar como hubiese seguido The Maxx si Messner Loebs no hubiera abandonado el barco. Por otro lado, Epicuro El Sabio siempre será mi cómic de filósofos favorito.
Chris Claremont y John Byrne
Los polos opuestos se atraen... aunque en este caso se llevan a matar. De todo el caos que liaban estos dos borricos, se engendró una de las etapas más laureadas de La Patrulla X y de Puño de Hierro y, os digo en serio, me encantaría ver un documental de como se gestó esa etapa que tiene pinta de haber sido infernal para ambos autores, que se tiraron tantos trastos a la cabeza (es bien sabida la afición de Byrne a dibujar lo que le salía del níspero con los guiones de Claremont), pero que los lectores disfrutamos y seguimos disfrutando años después.
Kevin Eastman y Peter Laird
Los creadores de las célebres Teenage Mutant Ninja Turtles, o Tortugas Ninja como las conocemos por aquí. Una lástima cómo han tirado al retrete una franquicia tan molona poco a poco. Tras el volumen 1 deberían haberlas dejado morir en paz y no matarlas con subproductos de tan escasa calidad. Sin embargo, esos primeros números del equipo original quedarán en mi recuerdo como los mejores números de la serie, aunque luego el otro tandem formado por Peter Laird y Jim Lawson no tenía nada que envidiar al anterior, lástima que el primero haya decidido dejar la serie inconclusa (todo hay que decirlo, que estaba tomando un rumbo que creo que ni él sabía salir de ahí) y a los fans de la serie de Mirage con un palmo de narices (las tortugas de IDW no las trago).
René Goscinny y Albert Uderzo
A ver, hoy día no son de mis autores predilectos, pero no voy a ser un cínico y a obviar el primer equipo creativo que me encandiló durante taaanto tiempo. Asterix, el Galo y Oumpah Pah, siempre estarán entre mis cómics más queridos de mi tierna infancia y les tengo un cariño especial, eso sí, a los números guionizados por Goscinny, claro. La etapa de Uderzo al frente de los guiones es... vamos.... que no la tragaba ni de niño, y ya ni hablemos del infame álbum "El Cielo se cae sobre nuestras cabezas" (más bien cayó una lluvia de críticas a Uderzo).
Buronson y Tetsuo Hara
Los autores de "El Puño de la Estrella del Norte" y de su precuela (aunque en esta última, la presencia de Buronson es meramente testimonial). Poco más voy a decir que no haya repetido. Todo lo que hagan estos dos mangakas, estará en mi estantería... siempre que se publique, claro... ¡¡QUE ALGUIEN EDITE EL PUÑO DE UNA VEZ!!
Frank Miller y Lynn Varley
Bueno, he aquí una excepción al tándem guionista/dibujante por uno de dibujante-guionista/colorista. Hay muchísimos coloristas que merecen entrar aquí y puestos a mencionar, no estaría de más mencionar también a Klaus Janson, quien tiene muchísima culpa de la calidad gráfica en varias obras de Miller, sin embargo me quedo con la pareja Miller-Varley (o ex pareja, en todos los sentidos) a la cual varias obras, como El Regreso del Caballero Oscuro, Ronin o Elektra Lives Again, avalan.
Pues aquí está mi lista de 10 tándems del cómic, no son todos mis favoritos, ni son los más famosos, pero por una u otra razón tienen un hueco en mi tebeoteca. No he de olvidar otros como Stan Lee y Jack Kirby, Dave Sim y Gerhard, Mark Millar y Bryan Hitch o incluso Liberatore y Tambourini, Haberlos, hay muchos y, como en todo, para gustos, colores.